Tres cosas me sucedieron al mismo tiempo: la pandemia nos encerró a todos, la IA irrumpió en la vida cotidiana y, en la primavera de 2021, recorrí 1,600 kilómetros en bicicleta, solo, por cuatro países. Fue una decisión de supervivencia, no un proyecto ni una protesta. Fue la única manera de volver a llenar mis pulmones, sin pánico.
El viaje fue también interior. Cada noche dormía aislado en bosques distintos, y solo me acompañaban la distancia y el silencio. Las series Monas y Tent Visions tienen su origen en esas noches en el bosque. Esta serie es el registro interior: lo que me ocurrió cuando la interrupción fue total.
El procedimiento refleja esta condición. Detenía el proceso iterativo de una de las primeras apps de retratos con IA antes de que pudiera terminar el retrato. Después traducía a mano, con tinta, cada estado detenido: mi gesto entraba justo en el punto en que obligaba al algoritmo a abortar su feto-forma. Es una antimorfosis, un proceso congelado antes de llegar a su destino. Ni me transformé del todo ni me reinventé, pero tampoco soy el mismo: la autobiografía lineal queda rota a medio camino, y es a medio camino donde me encuentro mejor plantado.
CS: CÉLULAS MADRE, HECHAS PARA ALIMENTAR A LA APP
CS: POST-COVID #28
Nota: La mediación tecnológica no comenzó con la app, sino con la fotografía. Con el tiempo pude predecir, hasta cierto punto, cómo la app (PortraitAI) interpretaría mis fotos, así que empecé a manipular objetos encontrados que pudieran servir de base. Es decir, la app influyó en mi manera de fotografiar y, por ello, mis dibujos prácticamente empezaban en el momento de tomar la foto. La app fue, desde el inicio, una herramienta más, como los objetos mismos, la cámara, el papel y la tinta: juntos formaban un campo no jerárquico. Después de concluir la serie, seguí jugando con la app en mis ratos de espera: fotografiaba lo que tenía enfrente para retarla a encontrar rostros, hasta que descubrí su "upgrade".
Y ese upgrade fue en 2026. El proceso se parece al de antes, pero se interrumpe arbitrariamente y, cuando la app no encuentra un "rostro" (aunque yo veo un "rostro futuro" en mis fotos, mis "células madre"), escupe un rostro genérico sobre la "metamorfosis detenida". Mi procedimiento anticipó algo que la empresa incorporaría después, ya fuera por razones éticas, de mercado o económicas: cortar de golpe una metamorfosis, como yo lo hacía. Lo que agregó por su cuenta fue sustituir la imagen monocultural y eurocéntrica a la que antes llegaba por una imagen fuera de contexto.
Todo lo que dejó mi serie (las fotos, las secuencias interrumpidas de la app y los propios dibujos) se convirtió en el único testimonio de cómo funcionaba aquella versión de la app en su conjunto: sus pasos todavía sobreviven, enterrados bajo la versión nueva, pero no su destino. No uso la palabra "fósil" a la ligera: en paleontología, los somatofósiles son restos del cuerpo de un organismo; los icnofósiles, huellas de su actividad; y los moldes y vaciados conservan su forma en otro material cuando el cuerpo ya no existe.











