EN

CARLOS SANDOVAL MENDOZA



Viertel nach Schatten (15 minutos después de la sombra)

Graz, Austria, julio de 2016

Para varios intérpretes de procesión y danza, estandartes hechos a mano, banda de metales y campanas de iglesia

Coautora: Mariana Castillo Deball

The Brass Brothers interpretan 4 piezas en loop de C.S.

Comisión: Grazer Kunstverein (por su 30.º aniversario)


VIERTEL NACH SCHATTEN, procesión de Sandoval / Castillo Deball, Graz, 2016

Viertel nach Schatten en Graz. Foto de Thomas Raggan

 

En nuestro primer viaje de reconocimiento a Graz, Austria, para este proyecto, noté nichos vacíos en las esquinas de algunos edificios del siglo XIX, que seguramente alguna vez albergaron esculturas religiosas. Un nicho vacío en la esquina de un edificio, a nueve metros de altura, es fácil de pasar por alto. Pero la misma manía de fijarme en lo irrelevante que alguna vez me hizo detenerme ante una trabajadora de limpieza que silbaba mientras barría la calle (Fatalismo Mágico), o ante una perra que temblaba de vez en vez a la entrada de una mezquita en Estambul (Sinus-Köpek), fue el detonante de esta pieza. Esta vez no vi un nicho: vi un fósil.

Pedimos a la Grazer Kunstverein, que encargó esta pieza, que investigara las tradiciones de procesiones en la ciudad, sí, pero sobre todo en los pueblos circundantes, en los Alpes. Así salieron a la luz una costumbre y una historia de procesiones alpinas de las que no teníamos conocimiento alguno: los llamados “Perchtenlaufen”, un rito cósmico que sus practicantes vinculan con el renacimiento del día después del reinado nocturno del invierno.

La Grazer Kunstverein organizó un encuentro con uno de estos grupos tradicionales, que dio pie a un registro en vídeo realizado en paralelo al proyecto. Los comentarios al vídeo en YouTube siguen sorprendiéndome: la mayoría de los habitantes actuales no solo desconoce el origen de esta tradición, sino que, en muchos casos, la desprecia.

Perchtenlauf, documental de Carlos Sandoval

PERCHTENLAUF, ST. JOHANN IM PONGAU, DOCUMENTAL DE C.S.

 

Decidimos integrar una banda local de viento. Compuse cuatro breves piezas en loop que tocaron, para cada una creé una coreografía a dos bandas (dos líneas coreográficas), e incluí las campanas de varias iglesias de la ciudad. Estos audios son maquetas para los ensayos.

Brot (fragmento)

Tanz der Peces Ausentes (fragmento)

Urzellen (fragmento)

Friedhof des Lebens (fragmento)

En palabras de quienes aún practican esta tradición, la Iglesia condicionó la continuidad de estas procesiones a una sustitución: los objetos no religiosos debían ser reemplazados por símbolos religiosos. Pero esta sustitución nunca fue exclusiva de los Alpes. En Galicia, el Ara Solis, un altar celta al sol en el cabo Finisterre, con culto documentado desde el siglo VI a. C., fue destruido, según la leyenda, por el propio Santiago, quien construyó una capilla en el mismo lugar. En toda la región se cree comúnmente que miles de cruces de camino, los cruceiros, se levantan donde antes hubo menhires: una cruz injertada directamente sobre una piedra más antigua. La Iglesia colocó estos símbolos en los cruces de caminos para borrar una creencia pagana en una procesión nocturna de ánimas, la Santa Compaña, y, como ella misma admitió después, consiguió lo contrario: los aldeanos tomaron la cruz como prueba de que la procesión era real. La religión no borró lo que había antes. Se plantó encima.

Estandarte tradicional del Perchtenlauf, Alpes Estandarte tradicional del Perchtenlauf, Alpes Estandarte tradicional del Perchtenlauf, Alpes Estandarte tradicional del Perchtenlauf, Alpes Estandarte tradicional del Perchtenlauf, Alpes

VARIOS ESTANDARTES TRADICIONALES DEL PERCHTENLAUF.

 

La libertad creativa de los estandartes nos impresionó y se convirtió en nuestra fuente de inspiración, ya que reflejan una suerte de “interacción congelada” entre los habitantes y su entorno, o al menos una mirada nostálgica hacia él: animales disecados, objetos domésticos, plantas y formas geométricas, llevados a la espalda como cosmovisiones portátiles donde se mezclan lo bidimensional, lo tridimensional y elementos de espacios interiores (sillas, mesas, objetos caseros) y exteriores (paisajes bajo control). Esta noción de control sobre la naturaleza no es omnipresente: no es la Pachamama de los Andes, ni Tláloc en México (una naturaleza viva y omnipotente); tampoco es la relación que los pueblos de las llanuras del sur, en territorio entonces mexicano, como los comanches, los kiowas, los apaches lipanes y los apaches mescaleros, mantenían con el bisonte, antes de la invasión de sus tierras y el exterminio de ambos; ni es, más al norte, la relación de los sami con el reno en Escandinavia. La propia Europa practicó alguna vez algo cercano a esto: las pinturas rupestres, las figuras teriántropas y las mismas procesiones precristianas sugieren una naturaleza viva, no funcional, que acompañaba. El cristianismo la combatió durante siglos. Solo dos de muchos ejemplos documentados: uno, los reyes francos multaban ya en el siglo VIII a quienes hacían votos en manantiales y bosques sagrados; otro, el Concilio de Nantes, en 895, ordenó destruir los árboles consagrados a divinidades, que llamaba “demonios”.

Así, Viertel nach Schatten resultó ser una mezcla de “tradición”, de participación comunitaria en la construcción y el diseño de los estandartes, de una procesión contemporánea que parecía estar en disonancia con la vida actual de Graz (anunciada, además, por las campanas de cuatro iglesias poco visitadas) y de una exposición en la Orangerie de la ciudad, donde los estandartes contemporáneos se mostraron como las sombras [con “15 minutos” de retraso] de una tradición que la mayoría de los habitantes ya no conoce ni practica. Como célula madre de Fatalismo Mágico, Viertel nach Schatten partió del mismo gesto que su sucesora: detenerse ante lo irrelevante hasta que deja de serlo.